El estudio caracterización de la innovación industrial en Antofagasta, dirigido a Pymes y proveedores regionales, se desarrolló durante seis meses y consideró un universo de 933 empresas antofagastinas. En él se identificaron razones multifactoriales que ocasionan limitaciones a la hora de innovar, con el objetivo de contar con información local para generar un plan de transformación y contribuir a hacer de la región un polo de desarrollo tecnológico y de innovación. 
La segunda etapa de este estudio  buscará transformar a proveedores no innovadores en innovadores, para lo cual se implementará un plan de trabajo enfocado en 536 empresas.
Tras 6 meses de trabajo, se dieron a conocer los resultados del estudio Caracterización de la Innovación Industrial en Antofagasta, que tuvo por propósito realizar undiagnóstico de los obstáculos o factores que frenan a las empresas locales para atreverse a innovar y ofrecer sus soluciones al mercado.

Esta iniciativa es parte de un bien público, apoyado por el Comité Corfo Antofagasta e impulsado por la Mesa de Innovación Regional, con el aporte de Antofagasta Minerals y el Centro de Pilotaje Minero (CIPTEMIN),y el objetivo es generar mecanismos que permitan transformar a las empresas locales en proveedores tecnológicos a partir de la innovación, logrando una mayor ventaja competitiva a todo nivel.  

“A través de nuestra línea de bienes públicos, buscamos levantar estudios que permitan hacer un barrido de la capacidad de innovación de nuestras pymes, para luego saber qué brechas atacar y mejorar. Ahora que ya tenemos esta información, continuaremos con la segunda etapa, donde trabajaremos para transformar a nuestras pymes implementen un modelo de negocio que tenga la innovación en el centro, un gran desafío para quienes integran la Mesa Regional”, manifestó Carlos Claro, director regional (s) del Comité Corfo Antofagasta.

La investigación puso en evidencia que existe una alta cantidad de proveedores industriales innovadores en la región, alcanzando el 46%, quienes principalmente practican la innovación incremental, es decir, se enfocan en mejorar servicios o productos que ya venden o desarrollan, creandovalor incorporando nuevas mejoras. El informe arroja que, en este sentido, también existe un muy bajo nivel de proveedores de base tecnológica.

Al respecto, la subgerente de Innovación de Antofagasta Minerals, Nury Briceño, destacó que, a partir de la experiencia de este Grupo Minero con proveedores locales, “en Antofagasta hay instituciones con las cuales se puede trabajar directamente para generar mecanismos que reduzcan las barreras identificadas, muchas de las cuales son transversales entre los pequeños y los medianos empresarios”.

 

En  ese sentido, otra de las conclusiones dadas a conocer por el estudio es que hoy la minería presente en la región está generando valor al entregar espacios para el desarrollo y la innovación. Las empresas de la zona están conscientes de este desafío, avanzando en la forma que aportarán a estos distintos procesos.

Cristian Mansilla, gerente general de Phibrand, indicó que “desde el punto de vista del desarrollo regional, este porcentaje mantiene una economía competitiva en la zona, pero al mismo tiempo pone techo a una economía regional basada en el conocimiento, respecto a proveedores de clase mundial”.

La Directora Ejecutiva de Ciptemin, Cynthia Torres, destacó que “los hallazgos de este análisis nos permiten determinar las barreras que tienen los proveedores para que su tecnología llegue a buen puerto. A partir de ahí, podemos ayudarlos a encontrar formas de innovar y superar esas dificultades y apoyarlos no sólo con los espacios para que puedan pilotear sus tecnologías, sino que también actuando como terceros validadores de las mismas”.

Es así como la segunda etapa de este estudio considera un plan de cierre de brechas que buscará transformar a proveedores no innovadores en innovadores, para ello se considera el uso de nuevas tecnologías y la transformación digital, con lo que se espera mejorar la capacidad de respuesta a las demandas mineras, a la economía y empleabilidad regional.

Este plan estará  enfocado en 536 empresas identificadas y distribuidas de la siguiente forma: 226 empresas pequeñas que intentan innovar y 118 que no lo hacen; 116 medianas que lo intentan y 76 que no innovan.